jueves, 26 de junio de 2014

El Estado Plurinacional de Bolivia

EL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA



El Estado Plurinacional, reconocido en la Constitución Política del Estado, en su Artículo 1 menciona: Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país.

El Estado Plurinacional es un esfuerzo del gobierno como resultado de lo que vino pasando en Bolivia a lo largo de su historia principalmente como efectos de la colonización. Este artículo tiene como base a la obra Apuntes Para un Estado Plurinacional (X. Soruco, 1965, pp. 9-23)[1]

La oposición política empezó a señalar que había dos Bolivias, una indígena, arcaica, subdesarrollada y pobre asentada en el occidente y otra moderna, con un mestizaje regional, exportadora y próspera, en el oriente. La polarización de estas dos naciones hacía inevitable cualquier futuro en común, salvo la construcción de institucionalidades cada vez más diferenciadas. Existió excesos de nacionalismo que produjeron la aspiración etnocéntrica y homogeneizadora del Estado-Nación moderno, solo que regionalmente fragmentada. El nacionalismo existente y la colonialidad, descentrados hoy en identidades mestizas regionalizadas, la empuja hacia un horizonte separatista.

El proyecto nacional meztizo nacido en 1952 se ha convertido en un regionalismo nacionalista que sueña con un nuevo Estado-Nación, con una única lengua, cultura y territorio, es decir la reproducción de la nación moderna que justifica la guerra de todos contra todos por su ficción de homogeneización.

Es una contradicción que la descolonización pase por el horizonte criollo-mestizo del Estado-nación, que se ha constituido precisamente en contra del indio, negando su condición de sujeto político. El movimiento indígena popular está constituyendo un proyecto plurinacional que articula al pueblo debido a que contienen un horizonte político, y potencialmente un proyecto societal, para todos, para Bolivia.

Existió subjetividad colonial de la élite que gobernaba, una falta de pertenencia a la nación, que no se identificaba como india, no civilizada y ajena y cuya voluntad estatal estaba fundada solamente en su interés particular. El estado en ese entonces hasta 1952 había perdido su voluntad y capacidad, aún aparente, de realizar el Estado-nación en Bolivia.

En las luchas políticas de las organizaciones indígenas se distinguen dos dimensiones: una en tanto oprimidos y por tanto interiores al orden moderno colonial y otra, como excluidos, con exterioridad de ese orden. El sujeto indígena puede reconocer su opresión actual, su exclusión histórica y cuestionar al sistema político porque actualiza la memoria de otros ciclos rebeldes – y sujetos políticos indígenas – en los que se reconoció el origen de la dominación y se generó proyectos políticos diferentes.

Bolivia es democrática, y es bueno recordar a M. Zetung que menciona: Tanto la democracia como la libertad son relativas y no absolutas, han surgido y se desarrollan en el curso de la historia. En el seno del pueblo, la democracia es correlativa con el centralismo, y la libertad, con la disciplina. Son dos aspectos opuestos de un todo único, contradictorios y a la vez unidos (1965, pp. 86-87)[2].
Asimismo M. Zedong afirma que los intentos de solucionar los problemas ideológicos y el problema de lo correcto y lo erróneo por medio de órdenes administrativas y con métodos coactivos no sólo son ineficaces, sino también perjudiciales. No podemos abolir la religión por medio de órdenes administrativas, ni obligar a la gente a no creer en ella. No se puede forzar a la gente a que abandone el idealismo, tampoco podemos compelerla a creer en el marxismo. Todos los problemas de carácter ideológico, todas las cuestiones de controversia dentro del pueblo, pueden zanjarse únicamente por el método democrático, por medio de la discusión, la crítica, la persuasión y la educación, y no por métodos coactivos o represivos (1965, p. 88).

Como conclusión, se puede afirmar que el gobierno de Bolivia, a través de su plan gubernamental pretende recuperar los valores ancestrales así como el respeto a la madre tierra y a la cosmovisión andina, que apuesta por un cambio social, político y económico, tomando como base fundamental a la igualdad de las personas luchando por la descolonización y la despatriarcarización tomando en cuenta que todos somos iguales ante la ley. Este proceso de cambio debe ser fortalecido con la aplicación de esos valores ancestrales, con el respeto a la vida y a los pueblos, por parte de todos los gobernados y gobernantes, para poder hacer realidad los objetivos trazados y resolver los problemas heredados de la colonización.







[1] X.Soruco (2011). Apuntes para un Estado plurinacional. La Paz, Bolivia. Impreso en Bolivia.

[2] M. Zedong (1965). Cinco Tesis Filosóficas de Mao Tse Tuing. Beijing. Ediciones en lenguas extranjeras. 

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